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Castillo de Soure
Castillo de Soure, en el distrito de Coimbra: antigua fortaleza de la línea del Mondego y escenario de la primera gran donación a los Templarios en Portugal…
El castillo de Soure es una fortificación medieval en ruinas emplazada sobre la villa de Soure, en el distrito de Coimbra, junto al río Anços, en la cuenca del Mondego. A pesar de su estado fragmentario, ocupa un lugar singular en la historia militar y religiosa portuguesa: fue aquí donde, a comienzos del siglo XII, se consolidó la presencia de la Orden del Temple en el joven reino, tras la primera gran donación hecha a los Templarios en territorio portugués.
Orígenes en la línea del Mondego
La fortificación primitiva de Soure se remonta al período comprendido entre 1064 y 1111, en un momento en que la frontera cristiana se fijaba en las márgenes del Mondego. Hay quienes atribuyen su fundación al conde mozárabe Sesnando Davides, gobernador de Coimbra tras la conquista de la ciudad en 1064; otros la asocian a la carta de poblamiento concedida por el conde Enrique en 1111, destinada a atraer colonos a una zona aún expuesta a las acometidas musulmanas. En cualquier caso, Soure nace como pieza avanzada de una red defensiva que articulaba posiciones como el castillo de Montemor-o-Velho y el propio núcleo urbano de Coimbra.
La donación a los Templarios
El acontecimiento que marca para siempre la memoria del castillo ocurre el 19 de marzo de 1128, cuando la condesa Teresa dona a la Orden del Temple «el castillo de Soure y todas las tierras entre Coimbra y Leiria». La donación fue confirmada al año siguiente por el infante Afonso Henriques, que se declaraba «hermano» de la Orden. Fue un acto de relieve insólito, pues sucedió pocos meses después de la promulgación de la Regla del Temple, e hizo de Soure una de las primeras sedes templarias en Portugal.
Soure fue la puerta de entrada de la Orden del Temple en el territorio portugués, anticipándose al asentamiento definitivo en Tomar y a la construcción del Convento de Cristo.
Los Templarios emprendieron la reconstrucción de la fortaleza, dotándola de nuevas torres de planta cuadrada. Su acción expansionista se vería, sin embargo, interrumpida en 1144 por una contraofensiva musulmana que tomó Soure, matando o llevando cautivos a Santarém a muchos de sus habitantes. Recuperada la plaza, el castillo mantuvo la función de baluarte fronterizo hasta que la frontera se desplazó definitivamente hacia el sur.
De la Orden de Cristo a las ruinas
Extinguida la Orden del Temple, los dominios de Soure pasaron a la Orden de Cristo por bula papal del 14 de marzo de 1319, constituyéndose de inmediato como cabeza de encomienda. Con el avance de la Reconquista y el consiguiente alivio militar de la región, la fortaleza perdió importancia estratégica y se fue degradando a lo largo de los siglos siguientes.
Hoy, lo que resta se integra en el conjunto más amplio de las fortificaciones medievales portuguesas: subsisten tramos de muralla y dos de las cuatro torres originales, en mampostería de factura románica con vestigios de intervenciones góticas y manuelinas. El castillo de Soure está clasificado como Monumento Nacional desde el decreto del 5 de abril de 1949, y constituye un testimonio material de los inicios de la presencia templaria en Portugal y de la estructuración de la frontera del Mondego.
Preguntas frecuentes
- ¿Dónde se encuentra el castillo de Soure?
- Se alza sobre la villa de Soure, en el distrito de Coimbra, en la orilla del río Anços, un afluente del Mondego, a unos 25 km al sur de la ciudad de Coimbra.
- ¿Cuál es la relación del castillo con los Templarios?
- El 19 de marzo de 1128, la condesa Teresa donó a la Orden del Temple el castillo de Soure y todas las tierras entre Coimbra y Leiria. Fue la primera gran donación a los Templarios en Portugal y el castillo se convirtió en una de sus primeras sedes en el reino.
- ¿Qué queda hoy del castillo?
- El conjunto se halla en ruinas. Subsisten lienzos de muralla y dos de las cuatro torres originales, de planta cuadrada, que dan testimonio de las campañas de reconstrucción templarias.