Períodos y Estilos

La arquitectura del hierro en Portugal

La arquitectura del hierro en Portugal: puentes, naves ferroviarias, mercados y ascensores decimonónicos que casaron el hierro fundido y el vidrio, de Lisboa a…

La arquitectura del hierro en Portugal
Pedro Ribeiro Simões from Lisboa, Portugal, CC BY 2.0 — Wikimedia Commons

La arquitectura del hierro constituye el capítulo más original de la construcción portuguesa del siglo XIX. Nacida del encuentro entre la industrialización y una ingeniería recién formada, se tradujo en una serie de edificios y estructuras —puentes, naves ferroviarias, mercados, galerías y ascensores— en los que el hierro fundido y laminado dejó de ser un material oculto para convertirse en el lenguaje mismo de la obra. A diferencia de la piedra, que imponía masa y volumen, el hierro permitía vanos amplios, esbeltez y la entrada generosa de luz, sobre todo cuando se casaba con el vidrio.

El impulso decisivo llegó con el llamado Fontismo, la política de obras públicas asociada a Fontes Pereira de Melo, que dotó al país de ferrocarriles, carreteras y puentes a partir de las décadas de 1850 y 1860. La necesidad de atravesar grandes ríos y de cubrir vastos espacios de circulación encontró en el hierro la respuesta técnica que la mampostería no daba. En pocas décadas, Portugal pasó a contar con algunas de las más notables estructuras metálicas de la Europa de su tiempo.

Los puentes y las naves ferroviarias

En Oporto, el río Duero fue escenario de dos obras maestras. El puente Maria Pia, concluido en 1877 a partir del proyecto de la casa Gustave Eiffel, resolvió el cruce ferroviario con un arco central de notable elegancia; pocos años después, en 1886, el puente Don Luís I, de la firma de Théophile Seyrig, superpuso dos tableros en un solo arco metálico y se integra hoy en el centro histórico de Oporto declarado por la UNESCO. Estas y otras realizaciones hacen de los puentes metálicos uno de los legados más visibles del período.

El hierro no solo sustituyó a la piedra: alteró la escala misma de lo posible, permitiendo cubiertas que parecían suspendidas en el aire.

Las estaciones ferroviarias fueron otro territorio de elección. En Lisboa, la Estación del Rossio, de José Luís Monteiro, ocultó bajo una fachada neomanuelina una nave de estructura metálica con columnas de capiteles corintios. En Oporto, la Estación de São Bento, de Marques da Silva, combinó la mejor tradición beaux-arts con una amplia cubierta de hierro y vidrio. En estos edificios, el hierro fue muchas veces revestido de historicismo, encajándose en envolturas tradicionales: una adaptabilidad nueva en la historia de la arquitectura.

Mercados, galerías y ascensores

La combinación de hierro y vidrio se mostró ideal para los espacios que exigían luz y ventilación. Los mercados municipales decimonónicos la adoptaron con entusiasmo: el Mercado Ferreira Borges, en Oporto, proyectado por João Carlos Machado y concluido en 1888 sobre un basamento de granito, es uno de los raros ejemplares portugueses del hierro no ligado a los transportes, con tres naves servidas por columnas de capiteles corintios.

En Lisboa, el ejemplo más célebre es el Ascensor de Santa Justa, inaugurado en 1902 según proyecto de Raoul Mesnier du Ponsard. Alzándose como una torre de hierro fundido con seis pisos fingidos, frisos y ojivas, es a la vez uno de los principales testimonios del hierro y del neogótico en la ciudad. Funcionó inicialmente a vapor, y solo pasó a la tracción eléctrica en 1907.

Un legado entre la ingeniería y el arte

Más que un estilo, la arquitectura del hierro fue una actitud ante la construcción, en la que el ingeniero disputó al arquitecto el protagonismo de la obra. Sus realizaciones se inscriben hoy en el patrimonio industrial portugués y dialogan con los revivalismos del Romanticismo, que con frecuencia les prestaron su ropaje decorativo. Al revelar la belleza estructural del metal, estas obras anticiparon el camino que la arquitectura moderna habría de recorrer en el siglo siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la arquitectura del hierro?
Es el conjunto de construcciones decimonónicas que adoptaron el hierro fundido y laminado, a menudo combinado con vidrio, como elemento estructural y expresivo. Incluye puentes, naves ferroviarias, mercados, galerías y ascensores levantados sobre todo en la segunda mitad del siglo XIX.
¿Cuáles son los ejemplos más importantes en Portugal?
Destacan el puente Maria Pia y el puente Don Luís I en Oporto, el Mercado Ferreira Borges, las estaciones del Rossio y de São Bento, y el Ascensor de Santa Justa en Lisboa.
¿Quién proyectó el Ascensor de Santa Justa?
El ingeniero Raoul Mesnier du Ponsard, autor de varios ascensores y funiculares portugueses. El Ascensor de Santa Justa entró en servicio en 1902.

Fuentes

  1. Arquitetura do ferro em Portugal — Wikipédia
  2. Elevador de Santa Justa — Wikipédia
  3. Mercado Ferreira Borges — Câmara Municipal do Porto