Lugares
Faro
Faro, capital del Algarve: la Vila-a-Dentro amurallada, la catedral, la Capilla de los Huesos y un núcleo histórico con raíces romanas en la antigua Ossonoba.
Capital del Algarve y cabeza de su distrito, Faro es una ciudad que conjuga puerto, marisma y centro histórico en una franja de litoral protegida por la Ria Formosa. Su identidad patrimonial se asienta en un núcleo amurallado de notable continuidad —la Vila-a-Dentro— donde capas romanas, islámicas y cristianas se superponen en unos pocos cientos de metros.
De Ossonoba a Faro
La ocupación se remonta a la Antigüedad: aquí floreció Ossonoba, uno de los más importantes centros urbanos del sur de la península ibérica, activo desde la colonización púnica y consolidado en época romana como puerto comercial de productos agrícolas, pescado y minerales. Su importancia se prolongó por la Antigüedad Tardía, cuando fue sede episcopal paleocristiana.
Con la conquista musulmana, la población pasó a denominarse Santa Maria Ibn Harun —origen probable del topónimo Faro—. Bajo dominio islámico se levantó la alcazaba y se trazaron las calles sinuosas que aún hoy estructuran la ciudad vieja. La reconquista cristiana llegó en 1249, con Alfonso III, haciendo de Faro una de las últimas plazas algarvías en integrarse al reino de Portugal.
La planta de la Vila-a-Dentro es, en sí misma, un documento: el trazado laberíntico delata la ciudad musulmana, mientras que los grandes equipamientos religiosos marcan la apropiación cristiana del mismo espacio.
La Vila-a-Dentro y sus monumentos
El corazón patrimonial de Faro es la ciudad amurallada, a la que se accede por dos arcos emblemáticos. El Arco da Vila, de factura neoclásica, fue proyectado en 1812 por el arquitecto genovés Francisco Xavier Fabri sobre una puerta medieval; el Arco do Repouso, más sobrio, conserva la memoria de la entrada de Alfonso III. En el interior se alza la catedral de Faro, edificio de origen medieval reconstruido varias veces tras el saqueo de las tropas inglesas del conde de Essex, en 1596, y el terremoto de 1755.
En torno a la catedral se organizan el antiguo Palacio Episcopal y la plaza enlosada que constituye uno de los espacios urbanos mejor conservados del Algarve. La elevación de Faro a ciudad, en 1540, y el traslado aquí de la sede del obispado de Silves, en el siglo XVI, explican la densidad de instituciones eclesiásticas concentradas en este perímetro.
Más allá de las murallas
Fuera de la Vila-a-Dentro, la ciudad barroca se afirma en la Iglesia do Carmo, cuya fachada de dos torres domina una de las plazas más escenográficas de Faro. Anexa al templo se encuentra la célebre Capilla de los Huesos, concluida en 1816 y revestida con osamentas de más de mil frailes carmelitas —uno de los osarios más impresionantes del país, comparable al de Évora—.
El territorio circundante prolonga la profundidad histórica de la ciudad. A pocos kilómetros, en Estoi, sobreviven las notables ruinas romanas de Milreu, con su templo-ninfeo, y el escenográfico Palácio de Estoi, ejemplo tardío del gusto romántico algarvío. Al oriente, la vecina ciudad de Tavira ofrece un contrapunto urbano de igual riqueza monumental, ayudando a componer el mosaico patrimonial del litoral de sotavento.
Hoy, la importancia de Faro va más allá de su papel administrativo: el aeropuerto internacional, la universidad y la Ria Formosa hacen de la ciudad la principal puerta de entrada de la región, sin que el crecimiento moderno haya borrado la legibilidad de su núcleo antiguo —una de las lecturas más coherentes de ciudad amurallada que conserva el sur portugués—.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué Faro es la capital del Algarve?
- Faro se convirtió en la principal ciudad administrativa del Algarve sobre todo tras el terremoto de 1755, que arruinó Lagos, entonces cabeza de la región. El traslado de la sede episcopal de Silves a Faro, en el siglo XVI, ya había reforzado su peso.
- ¿Qué es la Vila-a-Dentro de Faro?
- Es el núcleo urbano más antiguo de la ciudad, ceñido por las murallas medievales. Reúne la catedral, el antiguo Palacio Episcopal y calles estrechas de origen musulmán y medieval, a las que se accede por el Arco da Vila y el Arco do Repouso.
- ¿Se puede visitar la Capilla de los Huesos de Faro?
- Sí. Forma parte del conjunto de la Iglesia do Carmo y está revestida con huesos y cráneos de más de mil frailes carmelitas. Se concluyó en 1816 y es uno de los osarios más conocidos de Portugal.