Tipologías

Murallas y cercas urbanas

Las murallas y cercas urbanas que defendían las ciudades y villas medievales de Portugal: cerca vieja, cerca nueva, puertas, torres y adarves que delimitaban…

Murallas y cercas urbanas
Unknown author Unknown author (atribuída ao arquitecto/ attributed to the architect Miguel de Arruda), Public domain — Wikimedia Commons

Antes de ser un trazado de calles, la villa medieval era un límite. “Hacer villa” significaba, en el lenguaje de la época, demarcar un espacio y cercarlo con muralla —y era ese anillo de piedra el que distinguía el núcleo urbano con derechos propios del campo abierto alrededor. La cerca urbana es, por ello, una de las tipologías más reveladoras del patrimonio construido portugués: en ella se leen, superpuestas, la defensa, el estatuto jurídico y la forma de la ciudad.

De la cerca vieja a la cerca nueva

Los perímetros amurallados no siempre nacieron de raíz. Muchos núcleos reaprovecharon murallas tardorromanas —la llamada cerca vieja— o recintos de fundación islámica, como la medina y el arrabal que estructuran el casco antiguo de tantas ciudades del sur. Sobre ese legado se alzaron, en los siglos XII y XIII, las primeras cercas propiamente medievales, a medida que la Reconquista fijaba la población en villas nuevas.

El gran salto se dio más tarde. Con el crecimiento urbano de los siglos XIV y XV, los arrabales desbordaron las murallas antiguas, dejando fuera de ellas conventos, talleres y gente. La inseguridad de la frontera con Castilla —en particular durante el reinado de D. Fernando— desencadenó un movimiento de construcción de cercas nuevas que envolvieron esos suburbios, incluyendo a veces terrenos vacíos, como reserva para crecimiento futuro. Lisboa, Oporto y Évora se ciñeron así con un segundo anillo.

La Cerca Fernandina de Lisboa, erigida entre 1373 y 1375 para sustituir la vieja cerca romana, contaba con unas 77 torres y más de treinta puertas y postigos —una obra concluida en apenas dos años, a la medida del peligro castellano.

La gramática de la muralla

Toda cerca urbana se organiza según un vocabulario común, que comparte con el castillo medieval y con el resto de la arquitectura militar de Portugal. El paño de muralla corre rematado en lo alto por almenas y saeteras, recorrido por el interior por el adarve, el camino de ronda que permitía circular sobre la defensa. A intervalos regulares, torres salientes —cuadrangulares o semicirculares— flanqueaban el paño y batían el pie de la muralla.

El punto sensible era siempre la puerta. Frecuentemente coronada por una torre y protegida por un corredor en codo, la puerta concentraba la defensa y, simultáneamente, regulaba la entrada de personas y mercancías, donde se cobraban portazgos. Los postigos, más discretos, servían como pasajes secundarios. Cuando la artillería se impuso, se añadió frente a la muralla una segunda cintura más baja, la barbacana, destinada a absorber el impacto del fuego.

Memoria de piedra en el paisaje urbano

Pocos circuitos llegaron intactos a nuestros días: el crecimiento de las ciudades, la pérdida de la función militar y la apertura de nuevas avenidas llevaron a la demolición de paños enteros ya en el siglo XIX. Pero el diseño de la cerca sobrevivió de otro modo —en el trazado curvo de las calles que siguen el antiguo perímetro, en los nombres de puertas desaparecidas hace mucho, en los tramos embebidos entre edificios.

Donde la muralla resistió, define aún la silueta del lugar. Óbidos ofrece el ejemplo más completo, con el circuito transitable coronando la villa; Évora, Coimbra, Bragança, Trancoso, Barcelos y Ponte de Lima conservan puertas y tramos de gran calidad. Esta tipología se cruza de cerca con las villas fortificadas, donde cerca y poblado se confunden, y con las torres y atalayas que vigilaban el térritorio más allá de las murallas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre castillo y cerca urbana?
El castillo es el reducto militar, normalmente situado en el punto más alto y con torre del homenaje. La cerca urbana es la muralla que rodea el núcleo urbano —la villa o ciudad donde vivía la población. A menudo coexisten, con el castillo adosado al perímetro de la cerca, pero son estructuras con funciones distintas.
¿Qué era la cerca vieja y la cerca nueva?
Cerca vieja designa el primer perímetro amurallado de un núcleo urbano, frecuentemente heredado de la época romana o islámica. La cerca nueva es la ampliación bajomedieval, de los siglos XIV y XV, que pasó a englobar los arrabales crecidos fuera de las murallas antiguas. Lisboa, Oporto y Évora tienen ambos recintos.
¿Se conservan murallas urbanas en Portugal?
Sí. Óbidos mantiene el circuito casi completo y transitable; subsisten tramos y puertas notables en Évora, Coimbra, Bragança, Trancoso, Ponte de Lima y Barcelos, además de vestigios de la Cerca Fernandina de Lisboa integrados en el tejido urbano.

Fuentes

  1. Cerca Fernandina (de Lisboa) — Wikipédia
  2. Cerca medieval de Évora — Wikipédia
  3. Fortificações de Portugal — DHLAB, FCSH/NOVA