Monumentos
Palacio Nacional de Queluz
El Palacio Nacional de Queluz, en Sintra, es la gran residencia rococó de la corte portuguesa, célebre por sus jardines formales del siglo XVIII.
El Palacio Nacional de Queluz es una de las más elegantes residencias reales portuguesas del siglo XVIII y el ejemplo más completo del gusto rococó aplicado a la corte. Erigido en Queluz, en el municipio de Sintra, se distingue por la armonía entre los cuerpos del palacio y los jardines formales que lo rodean, conjunto que le valió el apodo de “Versalles portugués”. Clasificado como Monumento Nacional desde 1910, es hoy uno de los principales núcleos museológicos gestionados por Parques de Sintra.
De la quinta de recreo a la residencia de corte
El origen del palacio se remonta a una quinta de recreo que perteneció a la Casa del Infantado. En 1747, el infante D. Pedro —futuro D. Pedro III, marido y tío de D. María I— encargó la transformación de la antigua casa de campo en una residencia veraniega a la altura de un príncipe. La dirección de la obra recayó en el arquitecto Mateus Vicente de Oliveira, formado en la escuela joanina que erigió el Real Edificio de Mafra.
Las campañas constructivas se prolongaron hasta alrededor de 1786, con una interrupción significativa tras el terremoto de 1755, que obligó a replantear la solidez del edificio. A partir de 1758 entró en escena el francés Jean-Baptiste Robillion, orfebre y arquitecto que imprimió al conjunto el refinamiento rococó visible en el ala que tomó su nombre, en los interiores y en la escadografía de los jardines.
Interiores y la corte de D. María I
Cuando D. María I ascendió al trono en 1777, Queluz se convirtió en escenario recurrente de la vida de la corte. Los interiores conservan algunos de los espacios ceremoniales más notables del rococó europeo: la Sala de los Embajadores, amplia y luminosa, destinada a las recepciones diplomáticas; el Salón de Baile, profusamente decorado con talla dorada y espejos; y la Sala de la Música. Tras la muerte de D. Pedro III, en 1786, y la enfermedad que afectó a la reina, el palacio fue el refugio de sus últimos años.
Más que un palacio único, Queluz es un diálogo entre dos temperamentos: la contención de la arquitectura joanina de Mateus Vicente y la fantasía decorativa del francés Robillion.
La capilla, consagrada en 1752, ostenta talla dorada de gran aparato, en un conjunto que ilustra la continuidad entre la arquitectura civil y el patrimonio religioso del período.
Los jardines formales
Los jardines son parte indisoluble del conjunto. Diseñados al gusto francés, con parterres de boj recortado, estatuaria, fuentes —como la de Neptuno— y cascadas, integran además el célebre Canal de los Azulejos, revestido de paneles figurativos que constituyen uno de los más bellos conjuntos de la azulejería portuguesa del siglo XVIII. Este lenguaje de jardín formal acerca Queluz a los otros palacios reales y contrasta con el romanticismo posterior del Palacio Nacional de Pena, en la cercana sierra de Sintra.
Convertido en museo en 1940, el palacio sigue desempeñando funciones de Estado, recibiendo visitas oficiales. Su visita se combina naturalmente con la del Palacio Nacional de Sintra, formando un recorrido esencial por la arquitectura palaciega portuguesa.
Preguntas frecuentes
- ¿Dónde se encuentra el Palacio Nacional de Queluz?
- Se sitúa en Queluz, en el municipio de Sintra, distrito de Lisboa, a unos quince kilómetros al noroeste del centro de la capital.
- ¿Por qué se le llama el 'Versalles portugués'?
- La designación se debe a la combinación de una residencia rococó de la corte con extensos jardines formales geométricos, espejos de agua y estatuaria, que evocan el modelo de las residencias reales francesas del siglo XVIII.
- ¿Quién habitó el palacio?
- Fue residencia de D. Pedro III y de la reina D. María I, que vivió allí sus últimos años, y más tarde de D. João VI y de D. Carlota Joaquina.