Períodos y Estilos
Renacimiento en Portugal
El Renacimiento en Portugal: la llegada de la gramática clásica italiana a la arquitectura, escultura y pintura del siglo XVI, desde Coímbra hasta Évora.
El Renacimiento en Portugal designa el movimiento cultural y artístico que, a lo largo del siglo XVI, introdujo en el país la gramática clásica de raíz italiana —el regreso a los modelos de la Antigüedad grecorromana, a la proporción matemática y a los órdenes arquitectónicos. A diferencia de lo ocurrido en Italia, donde el Renacimiento fue un florecimiento autóctono, en Portugal la novedad clásica fue sobre todo importada: llegó de la mano de artistas extranjeros, de libros y grabados venidos de fuera, y del mecenazgo regio que financió esa apertura.
La recepción de un lenguaje nuevo
La renovación se hizo a partir de una corte itinerante entre Lisboa, Coímbra y Évora —las tres ciudades que se afirmaron como los grandes centros del Renacimiento portugués. El proceso fue gradual: durante décadas, el nuevo lenguaje clásico convivió con la exuberancia tardogótica del estilo manuelino, a veces en la misma obra. Solo con el reinado de Juan III (1521-1557) se produce el abandono definitivo del gótico y surgen las primeras estructuras verdaderamente “puras” en el gusto clásico.
La originalidad del Renacimiento portugués está menos en la invención de formas que en la inteligencia con que asimiló un lenguaje importado, traduciéndolo a la escala y la sensibilidad locales.
La escultura fue el ámbito donde la novedad primero se impuso. El francés Nicolau Chanterene, llegado alrededor de 1517 después de haber trabajado para los Reyes Católicos, trajo un clasicismo de fuerte sabor italianizante; dejó obra en Coímbra, Lisboa y Évora, incluyendo el portal oeste del Monasterio de los Jerónimos. Igualmente decisivo fue João de Ruão (también francés), activo en Portugal durante casi cincuenta años, entre alrededor de 1528 y 1580. Fue él quien, más que nadie, educó a los escultores e imagineros portugueses en el nuevo vocabulario, a través de obras como la Porta Especiosa de la Sé Velha de Coímbra.
De la escultura a la arquitectura clásica
En la arquitectura, el paso a un clasicismo pleno fue más tardío. La Capilla de Nuestra Señora de la Concepción en Tomar (1532-1540), atribuida a Diogo de Torralva, es frecuentemente señalada como el primer ejemplo de Renacimiento “puro” en Portugal. Pero la obra maestra de la madurez clásica es el claustro principal del Convento de Cristo, en Tomar, erigido por Torralva entre 1557 y 1562: en él, el ritmo de arcos alternando con órdenes clásicas geminadas retoma el vocabulario difundido por Bramante en Italia. Por esa vía, el Renacimiento prepara el camino para el Manierismo en Portugal, la fase siguiente de depuración del lenguaje clásico que culminaría en la sobria “arquitectura chã”.
Humanismo, letras y pintura
El Renacimiento no fue solo un fenómeno de las formas. En el plano de las ideas, se tradujo en el humanismo, alimentado por la lectura de los autores clásicos y la circulación del libro impreso. Juan III trasladó definitivamente la Universidad a Coímbra en 1537 y fundó el Colegio de las Artes, que atrajo maestros de talla europea, como el escocés George Buchanan, y donde se formó la erudición latina de figuras como el eborense André de Resende. Paralelamente, se desarrolló una pintura renacentista portuguesa que articuló la herencia flamenca con los nuevos modelos italianos de composición y perspectiva.
Ese aliento clásico habría de resonar mucho después: ya a finales del siglo XVIII y principios del XIX, el Neoclasicismo en Portugal reactivaría, en clave más arqueológica y doctrinal, el mismo llamado a la Antigüedad que el siglo XVI había inaugurado. El Renacimiento fue, en este sentido, el momento fundacional de una larga tradición clásica en el arte portugués.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuándo llegó el Renacimiento a Portugal?
- El lenguaje clásico de matriz italiana se afianza en Portugal a lo largo del siglo XVI, especialmente a partir de alrededor de 1517, con la llegada de escultores extranjeros, y se consolida durante el reinado de Juan III.
- ¿Quiénes fueron los principales artistas del Renacimiento portugués?
- Destacan los escultores Nicolau Chanterene y João de Ruão, ambos de origen extranjero, y el arquitecto Diogo de Torralva, autor del claustro principal del Convento de Cristo en Tomar.
- ¿Cuál es la diferencia entre el Manuelino y el Renacimiento en Portugal?
- El Manuelino es un estilo tardogótico de decoración profusa, mientras que el Renacimiento introduce la gramática clásica grecorromana: órdenes arquitectónicas, proporción, grutescos y referencias a la Antigüedad.