Patrimonio Inmaterial

El adufe y la música de la Beira Baixa

El adufe, pandero cuadrado tocado por las adufeiras de la Beira Baixa, y los cantares rituales de Idanha-a-Nova y Monsanto, en el distrito de Castelo Branco.

El adufe y la música de la Beira Baixa
Vitor Oliveira from Torres Vedras, PORTUGAL, CC BY-SA 2.0 — Wikimedia Commons

El adufe es un pandero cuadrado, un instrumento de percusión que sintetiza, en un solo objeto, siglos de tradición musical de la Beira Baixa. Técnicamente es un membranófono de doble cara: un bastidor de madera en forma de cuadrado —de unos 45 cm de lado— revestido en ambas caras de piel cosida, con semillas o pequeñas piezas sueltas en el interior que tintinean al ritmo de la percusión. Las costuras laterales se disimulan con cintas de colores, y las esquinas se adornan igualmente con cintas, haciendo del adufe tanto un instrumento como un pequeño objeto de arte popular. Su presencia más viva se concentra hoy en los municipios de Idanha-a-Nova, Castelo Branco, Penamacor y Belmonte, en el distrito de Castelo Branco.

Un instrumento de mujeres

En la Beira Baixa, el adufe pertenece al universo femenino. Son las adufeiras quienes lo construyen, lo tocan y cantan a su compás, sujetándolo por los pulgares y el índice de la mano derecha, de modo que queden libres los demás dedos. Dos formas de percutir generan timbres distintos: la palma abierta produce sonidos graves, mientras que el tamborileo de los dedos sobre la piel hace nacer notas agudas. De esta alternancia surgen fórmulas rítmicas fijas —como el ritmo de passo (ritmo de paso) y el ritmo de roda (ritmo de rueda)— que estructuran el canto y la danza.

El saber se transmite oralmente, de madres a hijas, ligado al calendario de las fiestas y al ciclo del trabajo agrícola. Figuras como Catarina Chitas, adufeira y cantaora de la región, se han convertido en símbolos de la preservación de esta herencia. Esta dimensión colectiva y generacional acerca el adufe a otras expresiones del patrimonio cultural inmaterial portugués, en el que el conocimiento vive en la práctica y en la memoria de las comunidades, y no en partituras.

Raíces árabes, repertorio cristiano

El nombre delata el origen: adufe viene del árabe medieval ad-duff, denominación de un tambor de marco difundido en el Oriente Medio e introducido en la península ibérica durante el dominio islámico. El instrumento sobrevivió a la Reconquista y fue absorbido por la cultura rural cristiana, pasando a acompañar precisamente los momentos religiosos más señalados del año: las albricias de Pascua, los cantos de San Juan, las cantigas de romería y las procesiones.

El adufe es un caso raro de continuidad cultural: un objeto de raíz islámica que, en lugar de desaparecer, se convirtió en voz de las devociones cristianas del interior, atravesando casi un milenio en las manos de las mujeres de la raya.

Esta supervivencia es particularmente notable en aldeas históricas como Monsanto, donde el toque del adufe permanece asociado a las fiestas locales, y en todo el territorio circundante de la antigua Egitânia, en Idanha-a-Velha, cuna romana y visigótica de la región.

Idanha-a-Nova, ciudad de la música

La vitalidad de esta tradición le valió a Idanha-a-Nova un reconocimiento internacional: en 2015 el municipio se integró en la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en la categoría de Música, siendo el primer municipio portugués en obtener esta distinción. El adufe es el emblema de esa candidatura, fruto de un largo trabajo de inventariado, enseñanza y divulgación del patrimonio musical local.

Más allá del adufe, la música de la Beira Baixa abarca un vasto repertorio de cantares, danzas e instrumentos que dialogan con otras familias del sonido tradicional portugués, desde los cordófonos tradicionales hasta las formas de canto colectivo del sur, como el Cante Alentejano. En conjunto, dibujan un mapa sonoro del interior en el que la voz de las comunidades, y no la industria, sigue guardando la memoria del territorio.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el adufe?
Es un pandero cuadrado, un membranófono de doble cara: un bastidor de madera en forma de cuadrado, generalmente de unos 45 cm de lado, revestido en ambas caras de piel y con semillas o pequeñas piezas sueltas en el interior, que tintinean cuando se percute el instrumento.
¿Por qué el adufe lo tocan las mujeres?
En la Beira Baixa el adufe pertenece tradicionalmente al universo femenino. Son las adufeiras quienes lo construyen, lo tocan y lo cantan, transmitiendo de generación en generación el repertorio ligado a las fiestas religiosas, a las romerías y al ciclo agrícola; los hombres lo tocan solo puntualmente, fuera de esos contextos rituales.
¿De dónde viene la palabra adufe?
Del árabe medieval ad-duff, denominación de un tambor de marco difundido en el Oriente Medio y llevado a la península ibérica durante el período islámico, entre los siglos VIII y XII.

Fuentes

  1. Wikipédia — Adufe
  2. Idanha-a-Nova — UNESCO Creative Cities Network
  3. Adufe — Wikidata (Q13408004)