Arqueología
Ammaia
Ammaia, ciudad romana de Lusitania en São Salvador da Aramenha, Marvão, con foro, termas y puerta monumental, clasificada como Monumento Nacional.
Ammaia fue una ciudad romana de la provincia de Lusitania, situada en una suave ladera cercana al río Sever, en la actual freguesía de São Salvador da Aramenha, municipio de Marvão. Se alzaba al abrigo de la sierra de São Mamede, en un territorio fronterizo que conectaba el interior alentejano con la gran capital provincial de Emerita Augusta (Mérida). Hoy, sus ruinas constituyen uno de los yacimientos romanos más importantes del norte del Alentejo, clasificadas como Monumento Nacional desde 1949.
De la fundación al estatus urbano
La investigación arqueológica de las últimas décadas indica que el poblamiento intensivo del lugar ya existía en torno al reinado de Augusto, a finales del siglo I a.C. La población obtuvo el estatus de civitas en 44–45 d.C., probablemente bajo Claudio, llegando más tarde a alcanzar el grado de municipium — una promoción habitualmente atribuida al período flavio. Ammaia se convirtió así en la cabeza de un vasto territorio rural, articulado con la red viaria que estructuraba el sur de la Hispania romana. Su prosperidad se prolongó hasta la Antigüedad Tardía, con vestigios de ocupación que se extienden hasta el siglo V.
El foro, las termas y la Puerta Sur
El corazón cívico de la ciudad era el foro, una vasta plaza monumental que dominaba el área meridional, donde se conservan el podium de un templo (aproximadamente 18 por 9 metros) y los vestigios de la basílica y la curia. Junto a él se situaba un complejo termal, del que sobreviven un pequeño tanque revestido de mármol — interpretado como posible frigidarium — y una piscina (natatio).
La imagen más emblemática de Ammaia es, sin embargo, su Puerta Sur, la entrada principal de la urbe, flanqueada por dos torres circulares de unos seis metros de diámetro unidas por un arco. Por aquí pasaba la vía que conducía a Mérida, marcando simbólicamente el umbral entre el campo y la ciudad. El trazado urbano se organizaba según el reticulado romano, con el cardo maximus estructurando los barrios dentro de una muralla que abarcaba unas veinte hectáreas.
Solo una pequeña fracción de la ciudad ha sido excavada: la prospección geofísica reveló que bajo los campos permanece enterrada una urbe completa, aún por explorar.
Redescubrimiento, investigación y visita
Aunque la memoria de Ammaia nunca se perdió por completo, fue a partir de los años 1990 cuando el yacimiento conoció una investigación sistemática, primero por la Fundación Cidade de Ammaia y, desde 2007, bajo la coordinación científica de la Universidad de Évora. Los métodos de prospección no invasiva — geofísica, fotografía aérea y levantamientos de superficie — convirtieron el sitio en un caso de referencia internacional para el estudio de ciudades romanas sin excavación extensiva, llegando a señalar estructuras como un posible anfiteatro.
El conjunto integra hoy un parque arqueológico dotado de museo de sitio, instalado en la Quinta do Deán, donde se exponen monedas, cerámicas, vidrios y elementos arquitectónicos recuperados en las campañas. La visita se complementa con el descubrimiento de la villa histórica de Marvão y su castillo medieval, en lo alto de la sierra, y se enmarca en la lectura más amplia del Portugal romano y su arqueología. La conexión con Mérida recuerda además el papel de las vías romanas en la cohesión del territorio, tema que Ammaia comparte con yacimientos mayores como Conímbriga.
Preguntas frecuentes
- ¿Dónde se encuentra la ciudad romana de Ammaia?
- Ammaia se sitúa en la freguesía de São Salvador da Aramenha, municipio de Marvão, distrito de Portalegre, junto a la sierra de São Mamede, en el Alto Alentejo.
- ¿Está Ammaia clasificada como Monumento Nacional?
- Sí. Las ruinas de Ammaia están clasificadas como Monumento Nacional desde 1949 y forman parte de un parque arqueológico con museo de sitio.
- ¿Qué se puede visitar en Ammaia?
- Están excavados y visitables el foro con el podium del templo, un complejo termal y la Puerta Sur flanqueada por dos torres circulares, además del museo en la Quinta do Deão.