Arqueología

Canada do Inferno

Canada do Inferno, en Vila Nova de Foz Côa, fue el primer núcleo de arte rupestre paleolítico identificado en el valle del Côa, junto a la presa abandonada.

Canada do Inferno
Duca696, CC BY-SA 3.0 — Wikimedia Commons

La Canada do Inferno fue el primer núcleo de arte rupestre identificado en el valle del Côa, a finales de 1991, y el punto de partida para el descubrimiento de uno de los mayores conjuntos de arte paleolítico al aire libre conocidos. Se sitúa en la margen izquierda del tramo final del río Côa, junto a su desembocadura, en el municipio y la freguesia de Vila Nova de Foz Côa, en el distrito de Guarda. El topónimo designa la escarpa empinada donde se reconocieron los primeros esquistos grabados, en un lugar que llegaría a convertirse en símbolo de la defensa del patrimonio arqueológico en Portugal.

Un hallazgo entre las obras de una presa

La identificación de los grabados se produjo durante los trabajos de evaluación ambiental ligados a la construcción de la presa del Côa, que preveía un aprovechamiento hidroeléctrico en la parte baja del río. El embalse proyectado habría sumergido para siempre las rocas decoradas. El anuncio público del hallazgo, en noviembre de 1994, abrió un encendido debate nacional a lo largo de 1995, que enfrentó el interés energético a la preservación de un testimonio artístico de más de veinte mil años.

La frase que quedó asociada a la campaña —«los grabados no saben nadar»— resumió la elección entre la presa y la memoria más antigua del territorio.

Las obras se abandonaron y, en 1996, se creó el Parque Arqueológico del Valle del Côa para investigar y proteger el conjunto. En diciembre de 1998, el complejo fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, ampliada más tarde para integrar también el sitio español de Siega Verde.

Los grabados

Están registradas en la Canada do Inferno unas cuarenta y seis rocas, de las cuales treinta y nueve presentan figuraciones paleolíticas; muchas otras permanecen cubiertas por el embalse del Pocinho, aguas abajo. El repertorio se integra en la tradición del arte rupestre paleolítico del valle, dominada por grandes herbívoros —caballos, uros, ciervos y cabras monteses— ejecutados mediante piqueteado, incisión y raspado.

Entre las rocas más notables se cuenta la que muestra un caballo de dos cabezas, ejemplo temprano de «animación gráfica» destinada a sugerir movimiento, y la cabra grabada con finos trazos filiformes que llegaría a convertirse en el emblema del parque. A la fase paleolítica se superponen grabados de épocas posteriores, del Neolítico a la Edad Moderna, que testimonian la larga continuidad del uso de estas superficies de esquisto.

Significado y visita

La Canada do Inferno condensa, en un solo lugar, la historia científica y cívica del Côa: fue aquí donde todo comenzó y es aquí donde el paisaje aún muestra las cicatrices de la presa que nunca llegó a cerrarse. Forma parte del itinerario de visita del conjunto monumental del Parque Arqueológico del Valle del Côa, junto a otros núcleos abiertos al público como Penascosa y la Ribeira de Piscos.

Las visitas, organizadas desde el Museo del Côa, se realizan en vehículo todoterreno y terminan en un recorrido peatonal que conduce a las primeras rocas grabadas, en un escenario donde el arte prehistórico y los vestigios de la obra interrumpida coexisten como un raro documento de la relación entre desarrollo y patrimonio.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama Canada do Inferno el primer núcleo de arte del Côa?
El nombre es un topónimo local que designa la ladera abrupta de la margen izquierda del río Côa donde se identificaron los primeros grabados, a finales de 1991. Fue el hallazgo que desencadenó el descubrimiento de todo el complejo.
¿Es posible visitar la Canada do Inferno?
Sí. La visita parte del Museo del Côa, en Vila Nova de Foz Côa, en vehículo todoterreno acompañado por un guía. El recorrido peatonal final muestra al público seis rocas grabadas junto a la presa que quedó sin concluir.
¿Qué ocurrió con la presa del Côa?
La construcción de la presa del Côa, que habría sumergido los grabados, se suspendió en 1995 tras un intenso debate público y científico. En su lugar se creó el Parque Arqueológico del Valle del Côa, declarado por la UNESCO en 1998.

Fuentes

  1. Côa Parque — Canada do Inferno
  2. UNESCO World Heritage Centre — Prehistoric Rock Art Sites in the Côa Valley and Siega Verde (866)