Monumentos
Castillo de Alcácer do Sal
El castillo de Alcácer do Sal, antigua alcazaba musulmana sobre el Sado, en Setúbal: historia, sede de la Orden de Santiago, pousada y cripta arqueológica.
El castillo de Alcácer do Sal se alza sobre una colina que domina el río Sado, en la villa de Alcácer do Sal, distrito de Setúbal, en el extremo occidental del Alentejo. Se trata de una de las posiciones fortificadas más antiguas del territorio portugués, con una ocupación humana que se remonta a la prehistoria y se prolonga, de forma casi ininterrumpida, hasta nuestros días. El conjunto está clasificado como Monumento Nacional por decreto del 16 de junio de 1910.
De los orígenes fenicios a la alcazaba islámica
El lugar estuvo poblado desde el Neolítico y conoció una importante presencia fenicia, identificándose con la antigua Bevipo y, más tarde, con la Salacia romana, puesto avanzado del comercio fluvial y de la producción de sal que da nombre a la villa. A partir del 715, bajo dominio musulmán, la colina fue reforzada y transformada en una poderosa alcazaba, que se convirtió en uno de los principales puertos atlánticos al sur del Tajo. La fortaleza presenta planta elíptica y un perímetro defendido por una treintena de torres; conserva aún tramos construidos en tapial, técnica característica de la arquitectura militar islámica, hoy rara en el panorama de los castillos portugueses. Sobre este pasado puede profundizarse en la página dedicada al arte islámico en Portugal.
La Reconquista y la Orden de Santiago
Disputada a lo largo del siglo XII, Alcácer fue tomada y vuelta a perder varias veces. En 1186 Sancho I donó la villa y el castillo a la Orden de Santiago, que instaló aquí una de sus casas-sede, haciendo del lugar un nudo estratégico del avance cristiano. La conquista definitiva se produjo solo en 1217, bajo Afonso II, con el auxilio de una flota de cruzados. La vinculación con la Orden militar acerca Alcácer a otras plazas santiaguistas, como el castillo de Palmela, con el que compartió las funciones de defensa del estuario del Sado y de la frontera meridional del reino.
Convento, pousada y cripta arqueológica
En el interior del recinto subsistieron, a lo largo de los siglos, iglesias y estructuras conventuales, entre ellas el Convento de Aracoeli, ocupado por religiosas hasta la extinción de las órdenes, en 1834. En 1998 parte del recinto fue adaptada para acoger la Pousada D. Afonso II. Las obras de instalación del hotel revelaron niveles arqueológicos de notable riqueza, de los períodos de la Edad del Hierro, romano e islámico, conservados y puestos en valor en la Cripta Arqueológica, abierta al público en 2008, que forma parte del museo municipal. El conjunto es uno de los ejemplos más expresivos del largo palimpsesto histórico que define el sistema de los castillos portugueses, y constituye el principal hito del patrimonio edificado de la villa de Alcácer do Sal.
Preguntas frecuentes
- ¿Quién conquistó definitivamente el castillo de Alcácer do Sal a los musulmanes?
- La conquista definitiva tuvo lugar en 1217, durante el reinado de Afonso II, con el apoyo de una flota de cruzados que se dirigía a Tierra Santa. La población ya había sido tomada y perdida varias veces a lo largo del siglo XII.
- ¿Es posible visitar el castillo y dormir allí?
- Sí. Parte del recinto alberga desde 1998 la Pousada D. Afonso II, integrada en la red de las Pousadas de Portugal. En el interior también puede visitarse la Cripta Arqueológica, inaugurada en 2008.
- ¿Por qué fue importante la Orden de Santiago en Alcácer do Sal?
- En 1186 Sancho I donó la villa y el castillo a la Orden de Santiago, que estableció aquí una de sus casas-sede, haciendo de Alcácer un centro estratégico del esfuerzo militar cristiano al sur del Tajo.