Tipologías

Juderías y sinagogas

Juderías y sinagogas en Portugal: los barrios judíos medievales, las sinagogas de Tomar y Castelo de Vide y los vestigios del patrimonio sefardí.

Juderías y sinagogas
Vitor Oliveira from Torres Vedras, PORTUGAL, CC BY-SA 2.0 — Wikimedia Commons

Las juderías fueron los barrios donde los judíos estaban obligados, por determinación regia, a residir en las ciudades y villas medievales portuguesas. Más que una simple imposición urbanística, constituían comunidades organizadas — las comunas — dotadas de sinagoga, carnicería ritual, horno y a veces muralla propia, con puertas que se cerraban al anochecer. Entre los siglos XIII y XV, núcleos judíos florecieron en Lisboa, Coímbra, Santarém, Évora, Oporto, Guarda, Trancoso y en decenas de otras localidades, contribuyendo a la medicina, el comercio, las finanzas y, sobre todo, a la ciencia náutica que sostuvo la expansión marítima.

De la convivencia a la expulsión

La legislación que confinaba a los judíos a barrios propios se afianzó a partir del reinado de Pedro I, aunque su cumplimiento variaba mucho de un lugar a otro: en las villas menores, las órdenes regias eran con frecuencia ignoradas y la cohabitación con la población cristiana se mantenía. El punto de ruptura llegó en 1496, cuando Manuel I firmó el Edicto de Expulsión de los judíos y moros del reino, presionado por las condiciones de su matrimonio con la infanta castellana. Al año siguiente, en lugar de dejar partir a una comunidad culta y productiva, el rey optó por la conversión forzada y el bautismo colectivo, dando origen a los llamados cristianos nuevos. Las juderías dejaron entonces de existir como institución, sobreviviendo el nombre solo como topónimo de calles y barrios.

La persecución que siguió, prolongada por la Inquisición instituida en 1536, transformó la fe en una práctica secreta: generaciones enteras de cristianos nuevos guardaron, en el silencio doméstico, oraciones y ritos transmitidos de madres a hijas.

Sinagogas y vestigios edificados

De la densa red de templos judíos medievales restan hoy solo dos sinagogas. La Sinagoga de Tomar, erigida entre aproximadamente 1430 y 1460, cuando la comunidad local gravitaba en torno al infante Enrique el Navegante, es el único edificio de culto judío medieval que ha llegado hasta nuestros días prácticamente intacto. Su sala de oración se asienta sobre cuatro columnas — asociadas a las matriarcas de Israel — y doce arcos que evocan las doce tribus. Adquirida en 1923 por el investigador Samuel Schwarz y donada al Estado en 1939, alberga desde entonces el Museo Luso-Hebraico de Abraham Zacuto, con un notable acervo de lápidas hebraicas. La segunda, la sinagoga de Castelo de Vide, atribuida al siglo XIV, conserva el ambiente de una judería donde subsisten portales ojivales, callejuelas empedradas y marcas de oficios grabadas en los dinteles de las casas.

Además de estos dos monumentos, el legado judío se lee sobre todo en el trazado urbano y en detalles discretos: cruces incisas en las jambas (señal de cristianos nuevos que pretendían afirmar su conversión), nichos para la mezuzá, dinteles de puertas e inscripciones. Estos vestigios se distribuyen por muchas de las antiguas villas medievales fortificadas del interior, como Trancoso, Marvão, Belmonte o la Guarda.

Belmonte y el redescubrimiento de Sefarad

Belmonte ocupa un lugar singular en esta historia. Fue aquí donde, en 1917, Samuel Schwarz encontró una comunidad de criptojudíos que, a lo largo de cuatro siglos, mantuvo en secreto sus tradiciones, creyéndose la última en el mundo. El reconocimiento público de la comunidad condujo, en diciembre de 1996, a la inauguración de la sinagoga Bet Eliahu, el primer templo judío abierto en la villa desde la Edad Media. El recorrido de Belmonte se convirtió en emblema de una memoria que regresa a la luz.

Esa puesta en valor se articula hoy en la Red de Juderías de Portugal, creada en 2011 e integrada en el itinerario cultural europeo Rutas de Sefarad, que reúne a decenas de municipios empeñados en rehabilitar, estudiar y divulgar este patrimonio. Las juderías y sinagogas constituyen, así, no solo una tipología arquitectónica, sino el testimonio material de una de las más antiguas y silenciadas presencias culturales del territorio portugués.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas sinagogas medievales sobreviven en Portugal?
Subsisten dos sinagogas medievales: la de Tomar, erigida a mediados del siglo XV y hoy Museo Luso-Hebraico de Abraham Zacuto, y la de Castelo de Vide, atribuida al siglo XIV.
¿Qué era una judería?
Era el barrio donde los judíos estaban obligados, por determinación regia, a residir en las ciudades y villas medievales portuguesas, con casas, sinagoga, carnicería y a veces muralla y puertas que se cerraban de noche.
¿Cuándo desaparecieron las juderías en Portugal?
El Edicto de Expulsión de Manuel I, en 1496, y las conversiones forzadas de 1497 pusieron fin a las comunidades judías legales; el término judería sobrevivió solo como topónimo.

Fuentes

  1. Judiaria — Wikipédia
  2. Museu Luso-Hebraico de Abraham Zacuto / Sinagoga de Tomar — SIPA
  3. Rede de Judiarias de Portugal — Rotas de Sefarad