Monumentos
Iglesia de Santa Cruz (Coímbra)
La Iglesia de Santa Cruz, en Coímbra, guarda los sepulcros regios de Afonso Henriques y Sancho I, el púlpito manuelino de Chanterene y es Panteón Nacional.
La Iglesia de Santa Cruz es el templo del antiguo Monasterio de Santa Cruz, en el corazón de la Baixa de Coímbra, junto a la actual Praça 8 de Maio. Fundada en 1131 bajo el patrocinio de Afonso Henriques, primer rey de Portugal, fue durante la Edad Media uno de los centros monásticos más influyentes del reino, sede de una comunidad de canónigos regulares de San Agustín y de un notable scriptorium y biblioteca. La iglesia que hoy se visita resulta sobre todo de la profunda reforma promovida por Manuel I a partir de 1507, que reconstruyó el templo románico primitivo y lo dotó de uno de los conjuntos manuelinos más coherentes del país.
La reforma manuelina
A partir de 1507, Manuel I emprendió una campaña de obras que sustituyó casi por completo el edificio medieval. La nave única y la capilla mayor se cubrieron con bóvedas manuelinas de gran calidad, en trabajos dirigidos por Diogo de Boitaca y por el coimbrense Marcos Pires. La propia fachada fue reformulada con un pórtico escenográfico, levantado entre 1522 y 1526 bajo la dirección de Diogo de Castilho y del francés Nicolau de Chanterene, en un diálogo entre el vocabulario tardogótico y los primeros ecos del Renacimiento. En el interior se conserva uno de los elementos más admirados del templo, el púlpito atribuido a Chanterene (h. 1521), pieza donde la escultura renacentista alcanza un enorme refinamiento.
Santa Cruz es, más que una iglesia, un archivo en piedra de la fundación de Portugal: aquí se cruzan la memoria de los reyes fundadores y la invención del lenguaje manuelino.
Los sepulcros regios
El gran significado simbólico de Santa Cruz reside en los sepulcros de los dos primeros monarcas portugueses. Hasta comienzos del siglo XVI, Afonso Henriques y Sancho I yacían en sepulturas modestas, pero la reforma manuelina trasladó sus restos a nuevos monumentos en la capilla mayor, dispuestos frente a frente. Enmarcados por retablos pétreos de transición entre el gótico final y el Renacimiento, integran esculturas yacentes que representan a los reyes. Fue precisamente esta condición de sepultura de los fundadores del reino lo que justificó, en 2003, la elevación de la iglesia a Panteón Nacional, por la Ley n.º 35/2003.
Sacristía y tesoro artístico
La sacristía, construida entre 1622 y 1624 según traza de Pedro Nunes Tinoco, es un ejemplo de transición hacia el Manierismo y guarda un valioso conjunto pictórico, con obras asociadas al taller de Vasco Fernandes (Grão Vasco) y a Cristóvão de Figueiredo, así como azulejería del siglo XVII. El conjunto hace de Santa Cruz una síntesis rara de las artes portuguesas de los siglos XVI y XVII.
Clasificada como Monumento Nacional en 1910, la iglesia se integra en el rico paisaje patrimonial de Coímbra, junto a monumentos como la Catedral Vieja de Coímbra. Al ser el templo del Monasterio de Santa Cruz, constituye también uno de los mayores ejemplares del estilo manuelino, comparable, en ambición arquitectónica, al Monasterio de Batalha.
Preguntas frecuentes
- ¿Quién está sepultado en la Iglesia de Santa Cruz?
- Acoge los sepulcros regios de los dos primeros reyes de Portugal, Afonso Henriques y su hijo Sancho I, trasladados a nuevos monumentos manuelinos a comienzos del siglo XVI.
- ¿Es la Iglesia de Santa Cruz Panteón Nacional?
- Sí. Fue reconocida como Panteón Nacional por la Ley n.º 35/2003, de 22 de agosto, distinción ligada a los sepulcros de los reyes fundadores.
- ¿Quién hizo el púlpito manuelino de la iglesia?
- El célebre púlpito renacentista se atribuye al escultor francés Nicolau de Chanterene y data de hacia 1521.