Arqueología
El megalitismo en Portugal
El megalitismo en Portugal: dólmenes, menhires y crómlechs del Neolítico y el Calcolítico, del Alto Alentejo a los Almendres, la arquitectura monumental más…
El megalitismo designa el conjunto de prácticas que, en la prehistoria reciente, llevaron a comunidades de agricultores y pastores a erigir monumentos con bloques de piedra de grandes dimensiones — del griego megas (grande) y lithos (piedra). No es una “cultura” única ni un pueblo, sino un horizonte de soluciones constructivas que se difundió por la fachada atlántica de Europa, del sur de Escandinavia al Mediterráneo. El territorio portugués, y muy en particular el Alentejo, conserva algunos de los ejemplares más antiguos y numerosos de este fenómeno, con dataciones que se remontan a mediados del sexto milenio a. C. — anteriores, por tanto, a Stonehenge y a las pirámides de Egipto.
Cronológicamente, el megalitismo portugués abarca sobre todo el Neolítico y el Calcolítico, grosso modo entre cerca de 5500 y 2000 a. C., con reutilizaciones que se prolongan por la Edad del Bronce. Fue en ese largo intervalo, marcado por la fijación al territorio, la domesticación de plantas y animales y una creciente complejidad social, cuando el paisaje se pobló de tumbas colectivas, piedras hincadas y recintos ceremoniales.
Dólmenes, menhires y crómlechs
La tipología megalítica se organiza en torno a tres grandes familias. El dolmen — para el que el término tradicional portugués es anta — es un sepulcro colectivo formado por ortostatos verticales que sostienen una losa de cubierta, configurando una cámara a la que se accede, muchas veces, por un corredor. Originalmente, el dolmen estaba envuelto por un túmulo de tierra y piedra, la mamoa, hoy casi siempre desaparecido. En estos espacios los muertos se depositaban en posición contraída, acompañados de cerámicas, hachas pulidas, láminas de sílex y cuentas de adorno.
El menhir es una piedra aislada, hincada verticalmente en el suelo, sin función funeraria; algunos aparecen decorados con grabados de báculos, soles o representaciones esquemáticas. Cuando varios menhires se asocian en círculos, elipses o alineaciones, forman un crómlech, monumento de carácter ritual y marcadamente ligado a la observación de los ciclos solares y a la organización simbólica del espacio.
El megalitismo no es solo arquitectura de la muerte: los crómlechs y los menhires revelan comunidades que ordenaban el horizonte, marcaban los solsticios e inscribían en el granito una cosmología hoy solo parcialmente legible.
El gran núcleo alentejano
Es en el Alto y Centro Alentejo donde el megalitismo portugués alcanza su máxima expresión. En los alrededores de Évora se levanta el Cromeleque dos Almendres, el mayor conjunto de menhires de la península ibérica, con cerca de 95 monolitos dispuestos en dos grandes estructuras elípticas, edificado en fases sucesivas a partir de finales del sexto milenio a. C. A escasa distancia se encuentra la Anta Grande do Zambujeiro, una de las mayores cámaras dolménicas de Europa, con ortostatos que superan los seis metros de altura.
La región de Reguengos de Monsaraz constituye otro foco notable, donde el complejo megalítico de Monsaraz reúne dólmenes, menhires y crómlechs en un paisaje que mantiene viva la relación entre los monumentos y el territorio. La densidad de estos vestigios ha hecho del Alentejo una referencia internacional para el estudio del megalitismo atlántico.
Estudio y preservación
El reconocimiento científico del megalitismo portugués arranca a finales del siglo XIX, con los trabajos pioneros de investigadores como Estácio da Veiga y los hermanos Mendes Correia, pero fue sobre todo a partir de las décadas de 1960 y 1980 cuando excavaciones sistemáticas y nuevas dataciones redefinieron la antigüedad y la complejidad del fenómeno. Muchos de estos monumentos están hoy clasificados e integrados en circuitos de visita, constituyendo uno de los capítulos más singulares de la arqueología portuguesa y un testimonio mayor de las primeras sociedades en transformar, de modo monumental, el paisaje ibérico.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es el megalitismo?
- Es el fenómeno cultural y arquitectónico, propio de la prehistoria reciente, que se traduce en la construcción de monumentos con grandes bloques de piedra — dólmenes, menhires y crómlechs. En Portugal se desarrolla sobre todo entre el Neolítico y el Calcolítico, a partir de mediados del sexto milenio a. C.
- ¿Cuál es la diferencia entre dolmen, menhir y crómlech?
- El dolmen (anta en portugués) es un monumento funerario, con cámara y a veces corredor, cubierto originalmente por un túmulo de tierra o piedra (mamoa). El menhir es una piedra hincada en vertical, aislada y no funeraria. El crómlech es un conjunto de menhires dispuestos en círculo, elipse o alineación, ligado a prácticas rituales y a observaciones del cielo.
- ¿Dónde se concentran los monumentos megalíticos en Portugal?
- La mayor densidad se encuentra en el Alentejo, en especial en los municipios de Évora, Reguengos de Monsaraz, Mora y Pavia. Hay también núcleos importantes en las Beiras, en el Algarve y en todo el occidente atlántico peninsular.